El masaje tailandés puede adaptarse para la mayoría de las personas, incluidas aquellas con rigidez leve de espalda o de articulaciones, ya que los terapeutas ajustan la presión y los estiramientos a las necesidades de cada individuo. Sin embargo, si tienes una lesión grave, una fractura, artritis severa o una afección de la columna, es importante consultar a un médico antes de reservar una sesión. Informa siempre a tu terapeuta de cualquier lesión o problema de salud previo para que pueda modificar el masaje en consecuencia. Un terapeuta bien informado puede evitar las zonas problemáticas en lugar de agravarlas.