El masaje tailandés se realiza completamente vestido sobre una esterilla en el suelo, sin aceites, y combina la acupresión con estiramientos asistidos de estilo yoga. El masaje sueco, en cambio, suele hacerse sobre una camilla con aceites y se centra en movimientos más suaves y deslizantes sobre la piel desnuda. El masaje tailandés suele sentirse más activo y dinámico, ya que el terapeuta mueve el cuerpo a través de distintos estiramientos, mientras que el masaje sueco es por lo general más pasivo y relajante. Ambos ofrecen beneficios terapéuticos, pero se adaptan a preferencias distintas según busques estiramientos profundos o una relajación suave.