El masaje tailandés puede sentirse intenso durante los estiramientos profundos y el trabajo en puntos de presión, pero nunca debería resultar en un dolor agudo o insoportable. Un terapeuta experto trabaja dentro de tu nivel de comodidad y ajusta la presión según tus comentarios durante toda la sesión. Es normal sentir una leve molestia después, similar a la que notarías tras hacer ejercicio, y suele desaparecer en uno o dos días. Si en algún momento sientes un dolor real en lugar de una presión terapéutica firme, díselo a tu terapeuta para que afloje.